Marzo Con La Crew

 

Llegó marzo. Conversaba con una gran amiga de la U, Caro, también diseñadora y fotógrafa aficionada con quien estamos en un momento muy similar de nuestras vidas. Una etapa donde nos encontramos muy equilibradas; somos conscientes de lo que queremos, lo que nos gusta, dónde estamos, a dónde vamos, lo que esperamos lograr, entre otras cosas. Con la intención de empezar una vida más sana y activa, decidimos inscribirnos en una clase de prueba de yoga para el primer sábado del mes. Aprovechando que nos veríamos para ello y teníamos ganas de hacer nuevas cosas, decidimos planear para el resto del día un paseo a la Reserva Ecológica Antisana para tomar algunas fotografías. Al principio comenzó como algo entre las dos, pero como dice el dicho: "mientras más, mejor". Introdujimos entonces la idea al resto de nuestro grupo de amigos (al cual llamamos ‘Design Crew’), ya que por casualidad coincidían las fechas con el cumpleaños de otra amiga diseñadora muy querida, Stephy. Así fue como el plan se convirtió en un paseo cumpleañero.

 

 

Estaba todo planeado. Para empezar, iríamos a la clase de yoga muy temprano. Al terminar, nos encontraríamos con los demás, y finalmente partiríamos rumbo a la reserva. Pero como suele suceder, los planes casi nunca salen como se esperan ya que siempre hay factores que pueden alterarlos. Sin embargo, pienso que toda circunstancia de la vida sucede de forma positiva, y para nuestra suerte, el plan salió incluso mejor. A primera hora en la mañana nos cancelaron la clase de yoga, por lo que adelantamos la hora de encuentro con los demás y partimos desde el redondel del ciclista. Aunque al momento del viaje dos amigas no pudieron acompañarnos, habíamos acordado también con el grupo de una de ellas para ir en conjunto. Los conocimos entonces en nuestra siguiente parada en Cumbayá. Una vez junto a ellos, hicimos una última pausa en El Choclo para completar el grupo, y nos embarcamos a nuestro destino.

 

De esta manera empezó el viaje, el cual resultó muy divertido a pesar de tener uno que otro susto en el camino. Estuvo lleno de carcajadas, buenas vibras, muchos chapas acostados (reductores de velocidad) que resultaban casi invisibles por la mala señalización, una que otra cerveza rota, buenas canciones que se prestaban para cantar a todo pulmón, muchas fotos del trayecto, historias compartidas, y cada una de nuestras vidas actualizadas. Con todo, llegamos a nuestro destino después de una hora y media, o tal vez un poco más. Parqueamos los autos y bajamos dispuestos a llegar hasta la Laguna de la Mica a pie, para lo cual hay que recorrer una distancia considerable. A pesar de que el clima no ayudó mucho, ya que estaba haciendo frío y lloviznando, no dejamos que nada nos detuviera. Por esta razón nos abrigamos bien, tomamos nuestras cámaras, y empezamos el camino que estaba rodeado de pura naturaleza.

 

 

A lo largo del trayecto íbamos conociéndonos con las personas del otro grupo, escuchando música, tomando fotos, conversando, y riendo mientras avanzábamos poco a poco. Puesto que aún faltaba algún tiempo para llegar a la laguna, decidimos acortar camino subiendo por la montaña, donde en algunos tramos se dificultaba el paso y había que tener cuidado de no resbalar con el lodo. Esto fue un intento fallido ya que hubieron momentos resbaladizos y una que otra caída, pero nada que no convirtiera la aventura en algo aún más divertido y nos dejara buenas anécdotas para futuras reuniones. De hecho, lo único que lo pudo haber mejorado hubiese sido el capturar esos momentos de torpeza o descuido en cámara, pero seguro quedarán grabados en nuestras memorias para siempre.

 

 

Fue la aventura perfecta para salir de lo cotidiano y cambiar totalmente de ambiente. A pesar del frío, me sentí completamente realizada. Mi felicidad desbordaba por toda mi cara, y mis manos congeladas sacaban fotos sin importar la temperatura; aunque lastimosamente, las gotas de la llovizna opacaron unas tantas. Aún así, pasamos un gran momento disfrutando el panorama que nos rodeaba, tomando fotografías sin prisa alguna desde diferentes puntos de la montaña con el fin de capturar algunos rincones interesantes, y riendo de las cosas de las que conversábamos en el proceso. No obstante, al llegar a la cima conseguimos una mejor vista de la laguna, donde paramos por un momento para apreciarla, y aprovechamos para tomar una foto grupal. A continuación, a causa del frío que hacía, comenzamos a bajar al pie de La Mica de forma apresurada para sentarnos a comer lo que llevamos.

 

 

Al instalarnos a un lado de la laguna, empezamos a preparar nuestra comida, y mientras los demás habían llevado hamburguesas y sánduches comprados previamente al viaje, Caro y yo disfrutamos de burritos integrales (obra maestra de su mami) con el fin de no romper con la dieta. Los mismos que a pesar de no estar calientes, estaban deliciosos. En cuanto terminamos de comer, volvimos a marcar el paso de regreso a los autos, esta vez de manera más rápida debido a que el frío se intensificaba cada vez más. Debido al cansancio procuramos, al mismo tiempo, no apresurarnos tanto. En nuestro retorno vimos una van y una camioneta, e intentamos parar ambas con la esperanza de que nos lleven de regreso, pero aunque conseguimos llamar su atención no logramos que nos ayudaran. Así que con el fin de calentarnos, seguimos avanzando incrementando la velocidad de nuestros pasos.

 

  

Finalmente, llegamos a los autos donde terminamos de tomar las cervezas heladas que sobraban, pero a causa del frío decidimos que en el camino pararíamos por chocolate caliente y deliciosas empanadas de viento en algún lugar cercano de donde estábamos. Así lo hicimos, y disfrutamos de un momento más de compañía mutua con un grato atardecer que nos dejó apreciar un pequeño y lindo arcoiris. Al acabar volvimos a casa, y a pesar del agotamiento, me encontraba muy llena de paz por aquella salida que me dejó muchas buenas memorias y una que otra buena fotografía. Sobretodo, sentía mucha alegría de tener amigos con tan buenas energías y tanta predisposición para hacer de cada momento el mejor.

 

 

Así comenzó marzo, de la misma forma en la que terminaría, lleno de aventuras y mucha felicidad con gente que comparte mis pasiones y que en definitiva enriquece mi alma. ¡Les amo crew!

 

Por cierto, este viaje fue el inicio de meses de puras aventuras con quien fue mi modelo aquel día, Caro. Te extraño. <3

 

"La vida fue hecha para tener buenos amigos y grandes aventuras" - Desconocido

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