Capturando Momentos

 

¿No les pasa que con cada año nuevo buscan despedirse de los malos hábitos y la monótona costumbre, teniendo la esperanza de cumplir con algunas de las resoluciones que vienen arrastrando año tras año? Aunque es lo que siempre se dice y nunca se hace, esta vez decidí empezar poco a poco a hacer algunas cosas de las que tenía ganas desde hace tiempo, pero que no encontraba los ánimos para llevarlas a cabo.

 

Una de ellas era salir más de la casa, pero no para fiestas, sino para cambiar de ambiente e incluso sentirme más viva y productiva. Llegué a un punto en el que me aburrí de lo mismo de todos los días. Necesitaba emprender aventuras, dejar de pensar tanto y obrar más. Por ende, decidí que mi vida empezaría a cambiar. Ya no era un pensamiento flotando en mi cabeza, sino que al fin tomaría control sobre mis acciones y haría algo al respecto. Comencé a cuidarme más, a comer mejor, y a hacer más ejercicio (lo cual me ha servido mucho en cada una de mis nuevas aventuras). Pero sobretodo, opté por retomar mi pasión por la fotografía embarcándome a lugares que me son nuevos cada fin de semana, y regresar también a lugares conocidos con el fin de verlos desde una perspectiva diferente a través de mi cámara. Debo decir que ahora me fijo mucho más en las cosas pequeñas, las cuales no muchos logran ver.

 

De ahí comenzó este nuevo proyecto en mi vida que a pesar de ser solamente un hobby por ahora, con el tiempo podría convertirse en algo mucho más ambicioso. Después de todo, la práctica hace al maestro. ¿Por qué la fotografía? Bueno, como dijo alguna vez Jodi Picoult, una autora estadounidense: "Las fotografías son prueba de que alguna vez, incluso sólo durante lo que dura un latido, todo era perfecto." (2012) Comparto su pensamiento, y también destaco mi gusto por congelar momentos que me inspiran y desafían en lo cotidiano, ya sean los paisajes que veo, las personas de las que me rodeo, o los elementos nuevos que conozco y me resultan interesantes por su aspecto o significado.

 

Los momentos que capturo en fotografías me ayudan a revivir una y otra vez la emoción que sentí en los instantes vividos, los cuales por más sencillos que parezcan, me marcaron de alguna forma. Como un simple atardecer por ejemplo, uno de muchos que para algunos ya resulta ordinario, o que incluso muchos otros ignoran. Este arte se ha convertido en un hobby enriquecedor, llevándome a lugares maravillosos con gente extraordinaria que ha aportado positivamente en mi vida con perspectivas frescas. Soy de las personas que creen que rodearse de pensamientos y visiones nuevas ayuda a expandir los conocimientos y generar ideas novedosas, lo cual también lo relaciono con la fotografía, ya que me lleva por caminos nuevos todo el tiempo mostrándome cosas a través del lente desde ángulos y enfoques diversos de los que a veces no me percato. Y ni hablar de las personas que me acompañan en este divertido trayecto, ya que ellas también logran que vea las cosas desde su propio punto de vista, innovando así la forma en la que miro mi entorno.

 

De cualquier modo, en este espacio no busco mostrar mis fotografías con un fin comercial, sino con el afán de abrir los ojos de las personas que me lean. Espero poder demostrarles que la belleza y la felicidad están en los momentos más simples de la vida, como lo son los lugares y las personas que nos rodean. Asimismo, pienso que las cosas que más pueden llenarnos son gratis y están esperando por nosotros; pero para alcanzarlas, es necesario dejar nuestra zona de confort y empezar a movernos. En mi caso, dejar de desear tanto y ser feliz con lo que tengo me ha funcionado bastante bien. No obstante, decidí dejar de conformarme y salir en busca de experiencias que pudieran hacerme más dichosa todavía, y a pesar de que las encuentro constantemente en diferentes momentos, una de las más memorables durante este corto tiempo ha sido estando frente a una acogedora fogata con amigos queridos al pie de una laguna contemplando la luz de la luna y viendo estrellas fugaces pasar. ¿Qué mayor euforia que esa? La sensación de optimismo y bienestar que me produjo aquella noche me hizo caer en cuenta de lo afortunada que soy, y lo único que necesité para ello fue abrir los ojos y observar detenidamente a mi alrededor.

 

Fue así que dejé la televisión atrás, el amor por mi cama los fines de semana, y también la comodidad. Busqué gente que quisiera acompañarme en mis nuevas aventuras, y salí a explorar con mi cámara fotográfica. No han pasado ni dos meses y ya he coleccionado momentos inolvidables con personas que han sabido levantar mi espíritu con sus mejores energías. Y como si fuera poco, he logrado capturar fotografías que me han hecho enorgullecer de mis destrezas. Si bien todavía me falta mucho por aprender y corregir a través de mi cámara, he decidido guardar esos instantes de alegría y plenitud en mi corazón porque de verdad que salir y respirar nuevos aires llena el alma.

 

En fin, compartiré en este blog mis fotografías con ustedes, deseando inspirarlos a retomar sus viejos hobbies, a salir más, a observar más, y a sentir más con el corazón. En cierta medida, anhelo a la vez alentarlos a probar cosas que tal vez se les ha cruzado por la mente, pero no se han atrevido a realizar por A, B o C circunstancias, o simplemente porque no se han dado el tiempo. Mi consejo: tomen acción y háganlo, porque para mí, no hay mayor gozo y paz que la que se encuentra en realizar las cosas que uno realmente ama.

 

“No tengo ningún talento especial. Sólo soy apasionadamente curioso.” - Albert Einstein

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Antonella Suasnavas Morales © 2017. Todos los derechos reservados.